Mami, ¿te gusta tu vida?

Llevo días pensando en la inteligencia artificial y los cambios que tendremos como sociedad en el futuro; a veces le dedico más tiempo del que me gustaría a escenarios poco convencionales, sin fundamento y con demasiados tintes artificiales y justo antes de llevar arropar a mis hijas para dormir, me quedé viendo a la nada.

Una de ellas me preguntó si estaba bien o qué estaba viendo. Realmente nada, contesté.

—¿Entonces, qué piensas, mami?

—Pienso en la humanidad.

Después de acostarnos las tres en cama, una de ellas nos preguntó: ¿qué agradecen de hoy?

A lo que respondimos prácticamente todo lo que hicimos, elogiando las pequeñas cosas como las sonrisas, la comida, el compartir. Vivir.

Entonces, una de ellas cayó dormida y la otra, me preguntó:

—Mami, ¿te gusta tu vida?

Después de unos segundos de que su pregunta entrara en mi cabeza, le dije: “me gusta mucho mi vida, mi amor”

—¿Te gusta disfrutar la vida con nosotras, mami?

—Es lo que más me gusta, mi amor, disfrutar la vida con ustedes. Soy más feliz desde que están aquí.

Después de esa respuesta, Tami me regaló una hermosa sonrisa y me pidió que la durmiera haciéndole piojito en el brazo.

Me quedé un rato en cama con las dos pensando en lo afortunada que soy de tenerlas y lo grande que ha sido mi vida; todo lo que he tenido oportunidad de experimentar, de hacer, de sentir, de llorar, de fallar, de triunfar, para estar hoy en dos camas individuales pegadas para poder dormir a los dos seres humanos más espectaculares del universo.

Tengo mucho miedo de todo lo que está pasando en el mundo, pero hoy, la lección me la dieron ellas. Al final, no está en mis manos lo que esté pasando afuera. Tampoco sé si vaya a existir un mañana, pero mientras en mi “hoy” estén ellas, no puedo pedir nada más. Mi fortuna aquí está.

En Dios confío.

Las niñas más hermosas del Universo entero ❤️

Deja una respuesta

Descubre más desde Sara Silmon

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo